Al pensar en ti, brotan de mi palabras de rencor, por eso no puedo escribirte un poema bonito.
En nuestra relación no ha habido mas que tratos de negocio, acuerdos de que porcentaje le corresponde a cada uno.
En nuestros acuerdos no existe el tu y el yo, solo lo que te conviene a ti o lo que me conviene a mi, todo se divide en dos.
Hemos convertido el amor en un negocio redituable con beneficios para cada integrante del convenio.
Así es como nos miramos a los ojos fríamente, siendo consientes de que lo que tu tienes me lo puedes ceder a cambio de algo que me pertenezca y te convenga tener.
Entre trato y trato nuestra relación se fortalezca. Algunos convenios nos dejan vulnerables, otros nos alientan a ambicionar mas.
Quizás alguna negociación nos salga mal, nos genere perdidas y nos llevara a romper nuestra sociedad.
Quizás estas no sean mas que palabras ignaras, sin coherencia ni cohecion de quien por primera vez establece una relación.
Para asegurar un contrato a largo plazo de beneficios permanentes, en mi próxima proposición de negocios declarare como clausula máxima me entregues tu alma y entregarte la mía en su lugar.
De este modo siempre necesitare renovar contrato contigo. Aunque nos miremos fríamente pensando que mas obtener del otro. Sabre que sera contigo mi mas ambicioso negocio.
30/06/22 19:41hs.


Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen