El domingo estuve adolorido y abarrotado en la cama. Nico casi no durmió a la noche porque cosa que pedía, cosa que me traía, por lo que durante la mañana no mostró señales de vida. Alez había dormido poco, pero no se sentía cansado, ni tampoco quería despegarse de mi lado.
Cerca del medio día Louis paso a verme. Vino con los chicos. Después de saludarme, bajo para estar con mama. Elise estaba en la pieza pero no decía nada. Rose estuvo muy condescendiente.
- Creí que esto te gustaría - dijo Rose dándome un libro - Te ves muy mal, de hecho diría feo jaja -hizo una broma que si bien no era graciosa, me reí porque venía de ella.
- Gracias Rose. Si, me gustan los libros. Y me gusta el hecho de que lo hayas elegido para mi. Me gustan los cambios que estas mostrando. Te ves mas decente.- dije realmente agradecido. Ella se sonrojó.
- Thomas ¿era esto?- preguntó Nico entrando con un jugo.
Le había pedido a Nico que me trajera un jugo, mi preferido. Pero Nico nunca se acordaba de esos detalles. Alez dijo que sabía cual era cuando lo describí, así que ambos fueron a comprarlos. Nico había conocido a Elise en el incidente, pero no conocía a Rose. La primera impresión que ambos se llevaron fue muy evidente para todos.
- Hola. Soy Nico.- se presentó con tono seductor al verla.
- Ella es Rose, mi hermanita - le dije sacándole las palabras a Alez - Ni se te ocurra Nico-
- Hola - dijo tímidamente Rose con una sonrisa.
Luego de la presentación, las conversaciones se pusieron raras. Era una indirecta para acá y para allá entro estos. Harto de la escena, inventé una excusa para sacar a Rose del cuarto.
- Rose ¿puedes pedirle a mama que me haga un te? ¿si? por favor...-
- Si, si. Y te lo traigo. ¿Necesitas algún remedio para el dolor o algo mas? -
- No, nada mas -
En cuanto se fue, no perdí tiempo para advertirle a Nico.
- No la pongas en tu mira Nico.¡La flaca es re buena y vos sos un pervertido! -
- Que feo concepto que tenes de mi Thomas. Solo me pareció muy bonita. Voy a prepararme un te yo también.- dijo saliendo rápidamente de mi cuarto.
Alez giró los ojos. Mirándome sin decir palabras, salio detrás de Nico. Por lo menor sería bueno que su hermano la esté cuidando. Ya le había contado a Alez lo nocivo que era Nico para las chicas.
Sin darme cuenta Elise y yo estábamos solos. No me molestaba en lo absoluto, pero el no estaba en plan de buenos amigos y me lo hizo notar.
- No voy a sentir lástima por vos. Lo que te paso, te lo mereces por metido.-
- Tal vez si estuvieras de mi lado lo entenderías mejor-
- Entender ¿que? ¡No tenes derecho, ni motivos para interponerte entre nosotros!-
- Es frustrante que no puedas verlo tan claro como yo. El tipo te usa. ¿Me vas a decir que te gustaba como te tocaba? Te veías forzado.-
Por un momento no dijo nada, como dándome la razón. Pero luego quiso defenderlo por todos loe medios.
- No tengo porque darte explicaciones de como es nuestra relación. Es solo que desde que te metes todo el tiempo, el ya no confía tanto en mi, y a veces cuando me niego a algo, actúa un poco... brusco - me confesó intentado suavizar el relato.
- Si es "brusco" es porque no querés o no te gusta lo que el quiere hacerte. Decime la verdad ¿te obligó a algo mas? -
- ¡No es así como lo ves! El es bueno y amable, la mayor parte del tiempo, pasa que a veces lo harto con tanto mariconeo.-
- ¿Entonces no es obvio que te está tratando mal?- le recriminé
- Thomas no sabes nada de las relaciones.- me reclamó
- Se que de estar en su lugar no te trataría mal, no te forzaría. Si se supone que hay "amor" ¿no se trata de hacer sentir bien a la otra persona? Eso dice la teoría, hay que saber ponerlo en práctica. Fíjate.-
En eso entraron Nico y Alez al cuarto, con dos tasas cada uno.
- Le pedí a Rose que se quedara abajo porque tu amigo no paraba de acosarla y tuve que obligarlo a subir conmigo. Toma Elise.- Dijo Alez pasandole una taza a su hermano.
- Nico hay un momento en la vida en que no podes ser tan sarpado. No puedo permitir que mires a Rose con tus lobeznos ojos. Te aviso que si me tengo que poner en forro, me enforro en forma.-
- Afloja con la paranoia Thomas, no pasa naranja con la flaca. Esta buena. Una observación. Nomas -
Luego de una serie de advertencias, tanto a Nico como a Alez sobre este, mama nos llamó para almorzar. Va los chicos fueron a comer, a mi me trajeron la comida a pesar de que yo quería bajar. Un par de horas después Louis se fue. Nuevamente Alez se negó a ir con su padre.
Nico y Alez parecían llevarse mejor a medida que pasaban las horas, mientras no se mencionara a Rose. Al parecer le había transmitido mi preocupación. Pero la verdad es que sabía muy bien como era Nico con las chicas, nunca las tomaba en serio y definitivamente no quería que la embarrara con ella, que prácticamente era mi familia.
Nico se quedaría hasta mañana. Su padre llamó varias veces para convencerlo de que vuela. A lo único que accedió Nico fue a que lo pasara a buscar el lunes por la mañana. En parte se sentía culpable por mi estado, pese a que millares de veces le aclaré que fue íntegramente mi culpa por no saber si quiera defenderme, a lo que me reiteró al oferta.
Ya mas adormecidos por la noche Alez retomó el tema.
- Si no te jode que te lo pida, yo si quisiera que me ensañaras esos movimientos Nico. Me encantó como le rompiste la jeta a ese hijo de puta. - le pidió.
- No hay problema Alez, aunque, ya sabes, te pondría un precio "especial"-
- Rose no es moneda Nico - salte, adelantándome a las intenciones de Nico.
- Claro que no Thomas ¿Que estas pensando?¡Zángano!- se defendió Nico
- Dale, boludos, estoy hablando en serio.- protestó Alez
- Pasa que no le tenes que dar oportunidad, tené cuidado con este.- le advertí
- Ah tu puto sentido de la moral, aparece en momentos innecesarios Thomas. Como sea, no estaba pensando en nada raro. Solo una salida o dos. Fijate si te convence Alez - negoció Nico
- ¿Ves? Es un desubicado. Negaselo Alez - le pedí
- No Nico, de verdad. ¿Hay alguna forma de hablar con vos sin que jodas?- preguntó Alez
- ¡Huy que putos amargados!- se quejó Nico - Para ser putitos les falla el sentido de la joda -
- No me gusta esa manera despectiva de dirigirte a nosotros. ¿A caso algún puto te hizo algo que tanto nos bardeas?- quiso saber Alez
- Ahora que lo mencionas ¿Quien te crees que me uso de experimento cuando estaba en la dulce duda?- respondió Nico sarcástico mirándome.
- Jajaja ¿Intentaste levantarte a tu mejor amigo? Hablando de descaro...- me acusó Alez
- No fue así... Aunque tal vez si quise manosearlo... ¡Es lindo el forro!- admití señalando a Nico
- La verdad que si estoy re bueno. No entiendo como las chicas siempre te elegían a vos - me recriminó Nico.
- Si me preguntan los dos están buenos. Nico un colorado de los pocos que hay y Thomas un hermoso morocho.-
- Nico esta mas bueno. Un colorado con ojos verdes. Me parece una combinación empalagosa. Mis ojos son marrones re comunachos.- observé
- Tus ojos son marrones miel. Particularmente creo que son mas lindo que los marrones de Rose, por ejemplo o que los típicos celestes mio.- dijo Alez
- Si, los colorados tendríamos que llevar la delantera, por ser pocos. No ustedes el típico morocho y el albino.- nos acusó Nico
- No soy albino. Ni siquiera rubio. Mi pelo es castaño. Bastante común-
- Pero tenes tez blanca y ojos celeste, lo que desde nuestro punto de vista es albino jaja- le retruqué
- ¡Vos también sos blanco Nico!- se defendió Alez
- Pero colorado, eso es lo que me destaca!-
- Jajaja ¿ves Nico? ya estas hablando como nosotras - le dije para que se calentara
- ¡Putos de mierda!- se quejó.
- Volviendo al tema ¿Que te hizo Thomas? - preguntó Alez.
Nico lo miró con desconfianza fingida, luego se río.
- Mejor te lo cuento yo, porque Thomas desvirtúa los recuerdo cuando los relata -
- No los desvirtúo. Los edito, para que sean mas lindos. Contá lo que quieras. Yo te corrijo.- lo alenté.
- Es una anécdota de cuando Thomas tenía como... ¿13?- empezó Nico
- Ah, arrancaste después que yo - me dijo Alez
- ¿A que edad lo deduciste?- pregunté curioso
- Va, en realidad siempre andaba atrás de los nenes. Pero calculale que a los 10, 11 buscaba a los chicos para picos y esas boludeces - se sinceró Alez
- Bueno ¿van a hablar o me van a dejar seguir?- se molestó Nico
- Huy dale floripondio - rezongamos a la vez con Alez.
- Sigo. Al boludito este de acá le molestaban las chicas.- continuo señalándome - Resulta que le mandaban cartitas y lo seguían a todos lados y le regalaban golosinas y el tipo, nada. Ninguna le movía un pelo. Teníamos un amigo que se llamaba Alexis. Eramos un trío en esa época. Después Alexis se cambió de colegio, pero eso no importa. Un día jugando en la casa de Alexis, se cayeron, se chocaron y accidentalmente se besaron. Para Alexis fue un accidente y no le dio bola, pero este se quedó traumado. O sea, al guachin le había gustado. Pero como te enseñan que los chicos hacen esas cosas con las chicas, se sentía mal y no lo podía admitir.-
- Y te pasa. Te convences que estas mal y el mundo esta bien y que sos vos el que tiene que cambiar.- coincidió Alez - Si me habré sentido así - se lamentó
- Sigo pensando hasta el día de hoy que no fue un accidente. Alexis me tiro la boca. Así lo viví yo. Por eso su indiferencia me descolocaba -
- Y la verdad es que no lo recuerdo a la perfección. Te digo que eso fue lo que me pareció a mi. Yo lo vi así. Como que nunca lo hablamos con el, vos siempre confiaste mas en mi que en cualquier otro.-
- Obviamente. Desde jardín que venías a mi casa. Creía que si le decía a Alexis, capaz que dejaba de hablarme o alguna reacción fea. Tenía miedo porque quería que siga siendo mi amigo. Pegamos muy buena onda.- me lamenté.
- Para nosotros pegar buena onda es peligroso, jaja, en particular cuando te estás definiendo, se genera una confusión innecesaria.- opinó Alez.
- Es conclusión: ese fue el accidentado/premeditado pico de la discordia.- retomó Nico- La cosa es que cuando no se lo aguantó mas, me lo dijo claramente, que tal vez no le gustaban las chicas como al resto de los mortales. Los mortales machos, claro. Lo único que se le ocurrió a Thomas fue buscar información. Pero vos sabes que no siempre en un libro te hablan de estas cosas -
- ¿No me digas que fueron a una biblioteca y cosas así? Hay que ser, Thomas, para pretender que un libro te lo explique. Es mas que nada algo que te nace de adentro. O así lo experimenté yo.- dijo con un tono de burla Alez
- Estas haciendo muy largo el relato.- lo apuré
- Si ustedes interrumpen a cada rato - se quejó Nico - El punto fue que se le metió en la cabeza que si lo probaba otra vez, digo besarse con chicos, podría descifrarlo. Le sugerí que probara con chicas primero. No le gustó la idea, pero aceptó. Así que a las siguientes 2 chicas que se le tiraron se las tranzó. Obvio que no le gustó. Entonces me dijo decidido que probaría con un chico. Yo en mis inocentes 13 años, le pregunto: "¿pero que chico va a querer?" Y el me dice: " Sos mi mejor amigo ¿no?". Caí mal, derrapando contra el muro. Me negué, y como me negué. Incluso dejé de hablarle un par de meses.-
- Que cruel que fuiste Nico. Esa fue la etapa mas desesperante de mi transición. No tener a un amigo en quien confiar, te hace sentir la peor mierda del mundo.- le recriminé.
- Y así como ahora se está haciendo la víctima, se hizo la víctima entonces, haciéndome sentir culpable.- le contaba a Alez - Al final me sentí tan forro que fui hasta su casa, a pedirle perdón y que volviéramos a ser amigos. El muy hijo de puta - dijo casi gritando entrecerrando los ojos mirándome fijo - abuso de mi en su cuarto, cuando yo iba en plan de amigos.-
- Jajaja, eso es desvirtuar el recuerdo. Te explico bien Alez. Este apareció en mi casa con un discursito poco creíble. Dijo algo así como: "perdóname, no quería que te sintieras tan mal, sabes que sos mi mejor amigo, te banco en todas, pero no insistas con eso, por fa". Miré a Nico y me di cuenta que no solo me caía bien, si no que además me parecía hermoso. Estaba frente a mi con era carita preciosa, esos ojos encantadores, pidiéndome que nos volviéramos a hablar... No me pude resistir. Con una fuerza que nunca creí que tuviera (y menos que superara la de Nico), lo tiré a mi cama. Me subí encima y lo besé todo lo que tuve ganas, o casi. Lógicamente se calentó mas, me puteó, de todo. Casi que lo perdía otra vez. Me las arreglé como pude y lo calme. Con todos los argumentos que se me ocurrieron en el momento, lo contuve. Lo único que no hice fue prometer que no lo volvería a hacer, muejeje -
- No conforme con eso, volvió a robarme besos, en 2 ocasiones mas. Ahora vivo con el miedo de que mi mejor amigo me ataque cuando esté distraído...- dramatizó Nico
- ¡Esas dos veces tampoco me pude resistir! Cuando te enojas o te pones posesivo aumenta tu atractivo Nico. Ahora que lo mencionas podríamos volver a intentarlo - dije pícaro mientras Nico me miraba mal.
- Pero Nico, vos con Thomas sos bastante posesivo. Cuando nos conocimos me miraste re mal y eso que era la primera vez. Y el otro día si no era Thomas al que estaban cagando a palos no lo hubieras defendido con tanta bronca. Admitilo: te re jode que te lo toquen - lo acusó
- Y, si. Pero ese es un defecto de mi personalidad. No quieras manipularme. Prefiero chicas, no se, como tu hermana...- tiró Nico
- Eso no se hace Nico. Deja de bardearla - le reproché.
Y hasta muy entrada la noche discutimos sobre si sería bueno o no para Rose. De todas formas, Nico solo tenía puntos en contra. Últimamente le había tomado cariño a Rose y no quería que el lobo voraz de me mejor amigo corrompiera su inocencia.
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