Mundo alternativos de Chocolate

No es peligroso, solo empalagoso... No esperes que sea gramaticalmente correcto... Y mucho menos ideas coherentes!

Donnerstag, 20. März 2014

Primer año (Parte VIII)

     Al parecer no habíamos sido nada discretos. Tampoco es que lo hubiéramos pensado mucho. Los sucesos se dieron como naturalidad, por lo que ninguno de los dos fuimos cuidadosos. Sin embargo, había alguien mas en la casa, a la que la preocupación no le dejo dormir.
     Cuando despertamos, agotados por la poca cantidad de horas dormidas y otras actividades nocturnas, ya eran pasadas las 7. Desayunamos algo rápido, para tomar bien el colectivo. Mama tenía una cara terrible, pero no no dijo nada, solo nos despidió con un gesto.
     La primera hora, era la del examen. Así que a penas llegamos, cansadísimos, volcamos todos nuestros conocimientos en las hojas y nos retiramos a la terraza, a distendernos un poco. Todavía teníamos 45 minutos antes de la próxima clase.
     - Anoche olvide preguntarte si estabas bien - dijo Alez una vez que estuvimos acomodados bajo el sol.
     - Si estoy bien. Y anoche estaba mucho mejor, jaja - le aseguré
     Eso fue todo lo que nos dijimos, luego solo hablamos de las clases. Ese era todo nuestro mundo.
     Por la tarde, al volver a casa, limpié un poco mi cuarto. No es que era fanático de la limpieza, pero no me gustaría que mama entrara y viera algo desagradable. Aunque mama siempre me llevaba la delantera. Ya me estaba empezando a sentir culpable, así que decidí cocinar, el problema era ¿que?. Luego de pensar y pensar y re pensar, concluí que a mama le gustaría cualquier cosa que cocinara decidiéndome por un arroz con queso y milanesa de soja que había a montones en la heladera. Si bien las milanesas se quemaron un poquito, el arroz me salió espectacular.
     Cuando mama llegó, la mesa ya estaba servida. Para mi sorpresa seguía teniendo la misma cara que en la mañana, peor se alegró de no tener que cocinar. No quise indagar mucho sobre su estado de ánimo. No quería terminar en esos diálogos en los que no sabía que contestar. Tal vez se había peleado con Louis, o no había tenido un buen día en el trabajo.
     Luego de una cena silenciosa, mama quiso lavar los platos, pero no se lo permití. Mi instinto me pedía que siguiera sumando puntos. Empezaba a sospechar que esa cara tenía mas que ver conmigo que con cualquier cosa que le haya pasado.
     Le preparé un te de esos que a ella le gustaba disfrutar después de la comida. Estaba en la sala, mirando en la abandonada tele, un programa de parodias. 
     - Hermosa dama, siéntase a gusto con este te que le he preparado - la invité con el te.
     - Gracias Thomas - respondió cortante. 
     La escena ya me estaba causando miedo. Definitivamente era conmigo el problema. Si preguntaba, tal vez la respuesta sería siniestra. Si permitía que ella me lo dijera cuando quisiera, probablemente lo haría con mas enojo del que demostraba ahora. Así que decidí enfrentarlo.
     - ¿No ha sido el te lo suficientemente amable contigo? ¿A que os debo el enfado en vuestros ojos? - pregunté tratando de sonar lo mas conciliador posible.
     - Te traje un regalo. Está en mi bolso. Agarralo.- su respuesta me sorprendió aun mas.
     Con incertidumbre ante lo inesperado revisé el bolso de mama. ¿Como se que es para mi? me pregunté. Quizás era algo muy obvio. Y así fue. Luego de hacer espacio con mi mano, entre la agenda y el celular de mama, había una cajita de preservativos. El rojo del que me puse no podría describirlo. Con la caja en las manos, me senté en el sillón, intentando sostener la mirada a mama, tragando saliva.
     - No es muy agradable que tu hijo haga esas cosas en tu casa - comenzó mama - pero prefiero tenerte acá, a que estés en otro lado y no saber que estás haciendo.- hizo una pausa. Sabía que solo era el preludio de su discurso - Thomas, todavía te veo como un niño, no me es fácil hacerme a la idea de que sos... sexualmente activo - hizo otra pausa para asimilar sus palabra, supongo que ella también era capaz de sentir vergüenza - Trato de criarte con la mayor libertad posible. A veces incluso tengo que reprimir mi preocupación o mi enojo para no agobiarte, porque me esfuerzo cada día para que confíes en mi. Pero eso no quiere decir que puedas andar por todos lados haciendo lo que querés. - dijo terminante - El otro día cuando viniste lastimado, realmente me preocupé porque pensé que te estabas volviendo incontrolable y a pesar de que me pediste que no hablara con el señor Jackson, todavía no me saco esa idea de la cabeza. Me duele verte lastimado, aunque sea un raspón insignificante. Lo mismo que con esto - dijo señalando los preservativos - si Alez y vos van a estar en esos planes, quiero que se hagan un chequeo medico -
     - Pero mama, es muy exagerado eso. Además te juro que no paso nada de lo que andas imaginando. Solamente nos besamos, pero no te comas cualquiera .- le rogué avergonzado a mas no poder.
     - ¿Querés que crea que por unos besos se va a empañar la habitación? No me mientas, odio las mentiras. No solo eso, pude escucharlos claramente. Hablé con Louis, pidiéndole que le sacara turno a Alez, no le comente nada de lo de anoche. Pero te aviso que ambos ya tienen fecha para el chequeo. -
     Y es que cuando mama tomaba una decisión, no la cambiaba. Fue una de las conversaciones mas vergonzosas que tuve con ella. Quería desaparecer de la faz de la tierra. Pero lo único que pude hacer fue ir a guardar los preservativos.
     Al día siguiente con Alez nos contamos todo. A el le había sido mas leve, no tuvo que enfrentarse con su padre con la verdad. Sencillamente le aviso que le sacó turno para el médico porque quería estar tranquilo antes de que se metiera con alguien. Claro que ni Louis ni mama sabían que Alez había estado con un par de chicos antes que conmigo. Ambos concluimos en que se lo estaban tomando muy en serio.
     La cita había sido concertada para la siguiente semana, el día jueves. Le rogamos a mama que nos dejar ir solos, pero no accedió, una porque Louis le había pedido que nos acompañara y otra porque los exámenes médicos empezaban a las 5 de la mañana. Lo primero era extracción de sangre, por lo que ademas estuvimos en ayunas y moríamos de hambre. Luego un examen físico, también otro de orina, y el último también físico, pero mas profundo. Cuando salimos de la clínica, no sentíamos manoseados, chanchitos de la india con los que experimentan, exhaustos y hambrientos. Mama había llevado algo para que comamos en el camino. Lamentablemente los exámenes terminaron un poco después de las 10 de la mañana, por lo que todavía teníamos que afrontar el colegio.
     Para octubre nos encontrábamos libres de exámenes del colegio y exámenes médicos. Con un poquito mas de tiempo. Y por fin pude volver a ver a Nico. Como lo extrañaba. Era mi remanso de alegría, y ahora que no estábamos todo el tiempo juntos, lo veía casi como un dios.
     El primer fin de semana de octubre, Nico vino a casa, solo. Se había peleado con sus padres y escapo a casa, el viernes a la noche. Era un mediocre acto de revendía ya que en mi casa estaría vigilado por mama. Pero las circunstancias poco me importaban, lo mismo que a Nico que a las horas se olvido que se había escapado de su casa y se comportaba como si estuviera en una visita normal.
     - Y ¿como van los exámenes? - fue lo primero que preguntó cuando nos fuimos a dormir.
     - Nos están matando. Todos los meses uno tras otro, los profesores resentidos nos dan masa -
     - Parece que esta vez eligió un colegio muy exigente tu mama. En lo que va del año apenas tuvimos 6 pruebas por materia -
     - Hey eso es menos que el año pasado. Dicen que nos quieren dejar bien preparados para la universidad. Excusas, escusas.-
     - Tenes razón, el año pasado nos tomaron mas exámenes, pero yo creo que esta bien el nivel que tenemos. De ultima si no se algo se los pregunto a ustedes jaja. ¿Ya sabes que vas a estudiar? -
     - No. Mejor dicho, no quiero seguir estudiando, pero todavía no encuentro el argumento para decírselo a mama. ¿Vos seguís con la misma idea? -
     - Nunca la pude cambiar, me gusta mucho y además es obvio que se me da bien.-
     - ¡Cuando tengas el título me vas a regalar una casa! -     
     - Si, claro. ¡Yo te hago el plano, que la construya otro!-
     - ¡No seas mal amigo! Ha, me olvidaba, antes de que te ortives y putees a Alez te aviso que el viene mañana.-
     - ¿Que onda? ¿Ahora ya no se despegan?-
     - Bueno, veras, estamos en planes... de esos.-
     - ¿Son novios? - dijo Nico con una mal actuada cara de asco
     - No, somos ¿amigos que se tocan?-
     - Amigos con derecho - me corrigió Nico
     - No, ese termino es muy hétero. Amigos manoseadores, ponle -
     - Hay ellos, quieren tener sus propios términos - se burló Nico - Entonces lo que traje para compartir, lo compartimos mañana, así no te quejas porque discrimino a tu Alez .- dijo acentuando mas la burla.
     - ¿Que trajiste? - pregunte curioso
     - Lo verás mañana.- dijo poniendo un tono misterioso
     - Espero que no sea una película porno, como la que trajiste esa vez que querías hacerme hétero -
     - No, es eso. Y ya me cansé de intentarlo. Aprendí que sos un puto sin retorno jajaja-
     - ¡Gracias amiguis!- respondí irónico
     El sábado estuvimos todo el día callejeando. Paseando por varios locales del centro en donde había video juegos para probar gratis. Nico se enganchaba con casi todos, a mi por el contrario, solo me atrajeron 2 o 3. Por la tarde, buscando algún lugar donde comer, nos encontramos con Alez. El también estaba de paseo con unos amigos del colegio. Yo a ellos no les agradaba mucho, pero con Nico se engancharon enseguida por lo que terminamos comiendo todos juntos. Después quisieron ir a jugar a la pelota. En realidad tenían alquilada la cancha y le faltaban 2 jugadores. Les supliqué que no me hicieran jugar, que no me gustaba, que lo odiaba, pero aún así y con Nico de su parte me obligaron.
     Con Nico hacíamos un buen equipo. Mi velocidad era de lo único que podía alardear al compararme con el. Y el era bueno haciendo los goles. Alez era bueno para las estrategias, de hecho, el fue quien nos organizó. Jugamos contra el equipo de unos conocidos de un amigo de un amigo de Alez. Pero ellos no llevaron muy bien el partido e inevitablemente perdieron. Claro que se generó la bronca, ya que alegaban que no era que ellos habían jugado mal, si no que nosotros hicimos trampa. Peor aún fue que la bronca la tiraron directamente conmigo.Intentaron agarrarme, pero Nico me defendió y notando que el pibe sabía pegar, no quisieron mas lío y nos dejaron tranquilos. Lógicamente Nico se ganó la admiración de todos.
     Alez se despidió de sus amigos y se volvió con nosotros a casa. En el camino se la pasaron burlándose de mi. Alez le contaba a Nico como había sido mi pelea con Daniel, lo que recordaba de los detalles que yo y Elise habíamos dado. Le pedí que no lo hiciera, porque Nico por mas simpático que pareciera, cuando se trataba de mi se volvía protector, y a pesar de que era un hecho ya en el pasado, seguramente querría ir a buscar al sujeto para devolvérselo.
     Al llegar a casa no había nadie. Mama no me había avisado que saldría. Llame a la casa de Louis pero nadie atendía. De todos modos no era que no hacíamos problemas. Nos turnamos para bañarnos. Luego en mi cuarto, Nico nos enseño lo que había traído para compartir. A lo que me opuse vehemente.
     - ¿Estas loco Nico? A mama no le va a gustar nada -
     - No lo vamos a compartir con tu mama Thomas. Hay cosas que no le decimos a nuestros padres...-
     - No, definitivamente no. Ni siquiera me gusta la idea -
     - Bueno, nosotros fumamos y vos miras que no venga nadie -
     - Dale, no seas bardero ¿y vos Alez?  ¿No decís nada?-
     - Estas haciendo mucho escándalo. No te va a pasar nada. Lo he fumado muchas veces - contó Alez
     - ¿En serio? No te la puedo... Igual, no me gusta...-
     - Nunca lo probaste Thomas, no podes decir que no te gusta.- me recriminó Nico
     - Bueno... busquemos información en internet, a ver que dice, si no es nocivo, lo pruebo -
     - No jodas Thomas. Probálo. Si te gusta, te gusta, si no , no. No te creí tan maricón - me desafió Alez
     Mire a ambos con desconfianza, como si me estuvieran llevando a la perdición. Lo medité un segundo. Y si, me picaba la curiosidad. Tomé una decisión.
     - Un poquitito. Y no sean forros. ¡Si es si, es si, si es no, es no!- les advertí
     Nico preparó el cigarro. Por la forma de hacerlo, pude notar que lo había hecho muchas veces antes. Luego lo encendió. El primero en probarlo fue Alez, que despidiendo humo con habilidad y sonriendo, lo aprobó. Luego Nico le dio dos pitadas seguida. Hasta el momento solo tenía en claro que olía horrible. Predije que no me gustaría aunque el olor no me causaba rechazo. Entonces Nico me lo pasó y ambos me miraron expectantes. La verdad es que nunca había fumado, ni siquiera un cigarrillo común. Así que cuando lo agarré todavía predominaba la duda. Sabía que hacer solo por estar acostumbrado a ver gente fumando y porque ellos recién lo habían hecho. Pero la práctica no era tan fácil como se veía. Le pegué un pitada tranquila, pero no supe como despedir el humo, lo que generó que tosiera mucho. Alez y Nico se rieron a carcajadas, algo exageradas. Luego siguieron pitando ellos dos. Estuvieron así un rato pasándoselo, hasta que se me pasó la tos y empecé a respirar con normalidad. Entonces Nico me lo volvió a ofrecer. Esta vez lo rechacé. Comenzaba a sentir una sensación extraña, como si estuviera mas ligero. Unos minutos mirando el techo y cobre valor. Casi lo estaban terminando, cuando extendí mi brazo para que me lo pasaran. Nuevamente se quedaron los dos a la expectativa. Pité lentamente, tratando de controlar lo que entraba. Con mucho esfuerzo, tomando control de cada célula de mi cuerpo logré expulsar el humo, también lentamente. Y esa segunda vez no me pareció tan traumatico. Repetí las pitadas 3 veces más, con mucha calma y mucha lentitud. Después Alez me lo quitó y pitando profundamente lo terminó.
     Los tres nos quedamos mirando el techo como boludos. No se lo que sentían ellos, pero yo me sentía como ido. Muy liviano, algo mareado. Alez y Nico estaban hablando, pero era como si no los escuchara, aunque lo que llegaba a mis oídos me hacía reír a lo pavote. Por un tiempo que nunca sabré si fue mucho o poco, estuvimos así. Era como si estaba inconsciente y a la vez no. En un momento dado, Alez, que estaba a un lado mio, me agarró del mentón y me hizo girar la cabeza. Me beso, pero esos besos no tenían sabor. Ni siquiera sentía sus labios. Me sentía desinhibido, así que le correspondí con ganas, lo mismo mis manos que sin mi permiso se fueron a su cuerpo. Nico que estaba del otro lado, nos empezó a patear, sin delicadeza para que frenemos el manoseo. Y nos hizo reír. En medio de la lucha nos interrumpió el teléfono. Después de dejarlo sonar un largo rato, decidí atenderlo. Me paré abruptamente y esto generó que me marera mas de la cuenta, casi me caí de la escalera, mientras los chicos me seguía, burlándose de mi torpeza.
     - ¿Hola?- respondí al insistente sonido.
     - Thomas, soy mama. ¿estas bien? Te escucho raro -
     - Ah, mama - hice seña a los chicos para que se calmaran un poco - Si, estoy bien - le dije aunque escuchaba mi propia voz como si viniera del mas allá.- Estábamos...- miré a los chicos - ¿que estábamos haciendo? - pregunté desconcertado ante la falta de mis recuerdo - haciendo algo... divertido, si, eso. ¿Donde estas ma? - quise cambiar de tema
     - ¿Seguro estas bien? Estas raro, rarísimo... Mejor voy a casa.-
     - Estoy bien ma - esforzándome por sonar normal levanté un poco la voz - Estoy con Alez y Nico, fu... fu...funm... funcar, que no funca, si, eso - repetí como si fuera una respuesta lógica.
     - ¿Que no funca? ¿Que?- mama empezaba a sonar preocupada y Nico y Alez no paraban de reir
     - El teléfono ma, no funca, no te escucho bien - mentí mientras el mareo me estaba ganando. Antes de perder el equilibrio, me arrodillé y traté de enfocarme en la conversación.- Estoy bien, estamos bien, acá bien jajaja, no te preocupes, no vengas, decime donde estas.-
     - Eh... ¿Puedo confiar en ustedes?- se cuestionó mama, aunque lo dijo al teléfono.
     - Si, ma, dale, escucho - le aseguré confuso.
     - Estoy con Louis. Se improvisó una reunión en casa de la señora Lopez, a 2 cuadras de casa ¿te acordas? ¿la señora de las pastaflora? Estamos ahí -
     - Ah, la pastaflora, que rica, comprale otra - luego lo recordé - ¿Rose y Elise están con ustedes?-
     - No. Rose se fue a la casa de unas amigas, un pijama party dijo. Y si no escuché mal, Elise salió con un amigo, no se bien, en realidad, llamó a Louis hace un momento y el le dijo que si, pero no se que hablaron-
     - ¿El señor Jackson esta ahí también? ¿Y Daniel?-
     - El señor Jackson si está, su hijo no, aunque hasta hace un momento estaba por acá - me respondió mama algo distraída- Te dejo Thomas, ojo lo que hacen.- y colgó y yo me quedé escuchando el tono como un boludo.
     - ¿Que pasa Thomas?- preguntó Alez
     - Si, Thomas, sos bien boludo, solo faltaba que la invites a fumar a tu mama - me reprochó Nico.
     - Tenemos que salir, ahora -
     - Huy te pegó re mal - dijo Nico entre risas
    - ¿Por? ¿Que dijo Elizabeth?-
    - Ahora - dije y salí corriendo, sin zapatillas, porque por alguna razón que no recuerdo, me las había sacado.
     Nico y Alez me siguieron alarmados, pensando que iba a hacer alguna estupidez. Y por supuesto no se equivocaron. Comencé a recorrer como loco el barrio. De vez en cuando pisaba algo, pero no me importaba. Enfurecido, luego de una búsqueda infructuosa, volví por mi camino, Alez y Nico no podían alcanzarme, siempre les llevaba unos metros de ventaja. Al regresar a casa, miré al frente y me crucé. Entré a la plaza, recorriendo árbol por árbol. Sentía la plaza mucho mas grande que antes. Y por fin lo hallé. Es decir, los hallé.
     Como siempre Daniel, con sus inmundas manos, tocando lascivamente a Elise. Me asqueó la imagen, repugnante. Y lo peor era que Elise parecía feliz. Miento. Me dio la impresión de que estaba drogado. Era mas que obvio que no le podía gustar que una de las manos del sujeto se le metiera por los pantalones y la otra le invadiera el pecho. Esos gemidos eran una mentira. A leguas se notaba que las manos de Elise estaban obligadas a recorrer su espalda. Maldito Daniel, abusador, enfermo.
     Mis sentidos estaban mas despiertos de lo normal. Todos los sonidos de esos dos se adentraban perturbadoramente en mis oídos y mis ojos podían delinear cada detalle de su contacto. Esos segundos antes de llegar a ellos fueron eternos. Y podía percibir todo claramente.
     - ¡Bastardo! ¡Saca tus sucias manos de mi Elise!- dije enardecido, apartándolo con brusquedad de Elise.
     La sorpresa lo perturbó un poco, pero al ver que se trataba de mi, recuperó el sentido de inmediato.
     - ¡Sos un enfermo!¡¿Que mierda tenes en la cabeza?! - le reproché.
     - No, otra vez no - dijo Daniel y acto seguido, me tiró al suelo, golpeándome con demasiada fuerza, dos veces en la cara y una en  el costado.
     Me moví como convulsionado para liberarme del agarre, como pude di vueltas hasta tenerlo debajo mio. Y empecé a lanzar golpes con mis puños. Pero solo 1 de casa 4 le acertaba. Con ambo puños a la vez Daniel me hizo resonar las costillas hundiéndolos en mis costados. Del dolor me arqueé y el aprovechó para meterme un rodillazo en la espalda. Pese a la posición, el golpe me dio de lleno y caí al costado. Entonces Daniel se levanto. Recibí patadas en todos lados. En la cara, en el pecho, en los muslos... con bronca, me pateó con mucha bronca  y odio. Se me estaba yendo el sentido cuando Alez y Nico por fin llegaron. Solo habían sido segundo en realidad, pero hace mucho que había perdido la noción del tiempo. Alez me sacó del piso a la vez que Nico agarraba a Daniel. Y sonreí. Sonreí porque sabía lo que se le venía.
     Nico era bueno golpeando. Pero cuando sus golpes estaban cargados de ira, se volvía invencible e intocable. Con solo 3 golpes lo tuvo en el piso. Y con 5 mas lo dejo hecho un trapo, casi inconsciente. Elise se acerco a Nico para que se detuviera. Y es que cuando se trataba de defenderme, Nico era particularmente jodido. Le pedí a Nico que lo dejara.
     - ¿Son idiotas o que? - nos grito Elise enfurecido, tratando de asistir inútilmente a Daniel.
     - ¡Vos sos el pelotudo! ¿Como te dejas engatusar por ese imbécil? Creí que eras mas inteligente que eso Elise - respondí con la sangre brotando de mi boca.
     Alez me sujetó como pudo arrastrándome a casa. Nico se quedó un rato con Elise, mientras llamaban a emergencia. Ninguno de los dos dijo nada, le inventaron a los paramédicos que lo encontraron así. Sin mucho interés se lo llevaron al hospital. Nico me contó que Elise lo quiso acompañar, pero no se lo permitieron. Tuvo que volver resongando con Nico a casa.
     Luego de bañarme, Alez se puso a la tarea de curarme. Elise nos puteaba a mi y a Nico. Después de los golpes estaba muy aturdido y el efecto del porro no se me había pasado del todo. Sentí la urgencia de ir al baño. Lance todo, con alma y vida. Vomité hasta lo que no había comido. Justo cuando me estaba deshaciendo en el baño, llegó mama.
     - ¡Chicos!- se la oyó gritar, subiendo la escalera.
     - ¡Chicos! ¿Están bien? Volví preocupada porque ataron al hijo del señor Jackson, acá cerca y... - por supuesto enmudeció al verme.- ¿Que mierda Thomas?- protestó sacándole a Alez su tarea.- ¡¿No me digas que fuiste vos otra vez?!¡¿Pero que se supone que haga con vos?! - automáticamente miro a Elise - Y supongo que vos también estas involucrado-
     - Yo agarré a ese putito - habló Nico - Mira Eli, Thomas será un calentón, pero el tipo se fue de mambo, se excedió. De hecho, Thomas ni si quiera lo había tocado. Y no lo digo porque soy su amigo. Le tuve que aplicar un correctivo. Eli vos sabes que no me meto si no corresponde, pero dudo que vos hayas dejado que caguen así a palos a tu hijo. Y vos pibito - agrego dirigiéndose a Elise - No saltes por el chabón. Un tipo que se comporta de ese modo con gente que está muy lejos de su edad, es lo mas inmaduro del mundo, de verdad, no puede ser tan forro. ¡Mira como dejó a Thomas! Me hubiera encantado darle mas...-
     Mama nuevamente devolvió la tarea a Alez.
     - Esta vez no Thomas. Hablamos bien después. Ahora mismo voy a hablar con el.-
     - No mama, deja, es un pelotudo.-
     - ¡No! ¡Y no! ¡No puedo permitir que esto se quede así! Primero al hospital y después hablaré con el -
     Con la ayuda de mama y Alez  me levanté. Los chicos atrás nuestro y Alez con los algodones. A medida que caminaba, el dolor se volvía mas insoportable. En la entrada estaba Louis que se quedó mirándome desconcertado. Nos subimos al auto de Louis y fuimos todos al hospital.
     Al verme, los médicos  supusieron que venía para emergencias. Solo dejaron entrar a mama conmigo.
     - ¿A su hijo también? Pasen por acá - nos indico el joven enfermero.
     Nos hizo entrar a una habitación donde ya había una persona. Quien se encontraba recostado en la camilla de al lado con un suero era Daniel. Estaba consciente y cuando me vio, los ojos se le pusieron rabiosos. No dijo nada porque estaba mama. Por supuesto ella agradeció que nos tocara esa habitación.
     - ¿A vos te parece estar atacando a un nene de 17 año? Porque a mi no. Y menos que lo golpees tan violentamente. No quiero ni que te vuelvas a cruzar en su camino. ¡Si me llegó a enterar de algo, las consecuencias van a ser duras para vos!¡Y tampoco me parece sano que te estés encontrando con Elise! - le soltó mama de una. El intentó defenderse, pero mama no le dio lugar - Me parece que ya sos lo suficiente grandecito como para andar poniéndote a la altura de uno niños. ¡Y agradece que no se lo digo a tu padre!-
     - Discúlpeme, pero ¿no le parece que no está en condiciones de decirle nada a mi hijo?- interrumpió el señor Jackson entrando en la habitación - Acaba de ser atacado y le rompieron unas cuantas costillas...-
     - ¿Y usted sabe porque? - le recriminó mama a lo que Daniel abrió grande los ojos - Su hijo le pegó a mi hijo, un niño de 17 años - le dijo mama señalándome. El señor Jackson me miró anonadado y con un poco de vergüenza al saber lo que Daniel había hecho - Creo que su hijo está lo suficientemente grande como para andar en estos planes. No hay ninguna razón que justifique los golpes que Thomas recibió. ¡Con todo respeto señor Jackson, si fuera usted, evaluaría en que momento se equivocó al educar a su hijo!- dicho esto llamaron a mama para que fuéramos a la sala de radiografías.
     Después de un chequeo general me dieron el alta. Pese a los golpes, no tenía ninguna herida grave. Solo una leve fisura en el brazo izquierdo, el que no suelo usar mucho. Lo único que me pidieron fue que descansara por lo menos 3 días, en reposo absoluto, sugiriéndome algunos remedios antiinflamatorios y para el dolor. Luego volvimos todos a casa. No se que le habrá explicado mama a Louis, pero el no nos dijo nada. Lo que si, mama cruzó algunas palabras con Elise.
     Alez, Nico y yo estábamos sentados en el sillón, cuando mama se despedía de Louis. Antes de que Elise saliera lo tomó del brazo y en voz baja le dio un ultimátum.
     -Yo voy a impedir que mi hijo se siga metiendo en tus salidas, pero vos hablas con tu padre. No hay forma de que siga tolerando esto. Si querés estar con ese tipo, cosa que no me parece correcto porque sos muy chiquito, lo blanqueas. Si no lo hago yo. Fijate que vas a hacer.- luego cerró la puerta, casi en su cara.
     - No puedo creer que avalen ese comportamiento. Alez creí que eras mas sensato.- dijo mama volviendo a revisarme no conforme con el diagnóstico del profesional.
     - Todo pasó muy rápido. Fue un segundo que lo agarró y lo hizo mierda. Apenas pudimos sacarlo.- contó Alez.
     - Si, apenas pudieron, pero Nico le rompió las costillas - retó con la mirada mama a Nico
     - Le hubiera roto un par de cosas más si Thomas no me hubiera pedido que me detuviera.- se sinceró Nico.
     - Los golpes no son la solución. Pensé que lo tenías en claro Thomas. Mira como estas. Vos no sos así ¿Que te anda pasando? Enserio Thomas contame -
     - No se ma. Tampoco entiendo nada.-
     - Estabas tan raro al teléfono. Tendría que haber venido entonces...-
     - Perdón ma, no quiero verte así de preocupada, perdón - y fue todo lo que le pude decir.
      La verdad era que apenas recordaba algo de esa noche. Solo la sensación de haber pasado de la paz al odio, la sensación de haber estado demasiado enojado sin ninguna razón aparente.
                            

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

Deja que la inundacion la seque el sol. Deja que las lagrimas las gaste el tempo. Deja las penas salir fuera de ti, para sin dolor poder vivir.