Mundo alternativos de Chocolate

No es peligroso, solo empalagoso... No esperes que sea gramaticalmente correcto... Y mucho menos ideas coherentes!

Sonntag, 16. März 2014

Primer año (Parte VI)

     Entré al baño seguido por mama. Me quite la remera con su ayuda, ya que las heridas de la espalda me habían sangrado mucho y al secarse, le remera se me había pegado al cuerpo. Luego de sacarme los pantalones me metí bajo la ducha. Me dolía mucho el cuerpo.
     Busqué los ojos de mama ya que me estaba haciendo sentir su interrogativa mirada.
     - Te prometo que te lo voy a explicar todo. Déjame solo por favor.-
     Mama bajo a calmar a los demás.
     Me senté bajo la ducha dejando que el agua limpiara mi cuerpo y mis pensamientos. Me sentía un estúpido. Por eso odiaba pelear, luego de la descarga las cosas carecían de sentido. ¿Porque no me pude limitar a llevarme a Elise? Me nacía tanto odio hacia Daniel. La sola idea me resultaba insoportable. Lo peor de todo es que arruine la tregua que había conseguido con Elise, porque seguro a partir de ahora estaría mas en mi contra que nunca.
     45 minutos después de encerrarme en el baño, consideré que fue suficiente. Me envolví con una toalla y me dirigí a mi cuarto. Alez esteba sentado en la silla del escritorio esperándome.
     - Ya se fueron todos. Insistí en quedarme aunque papa no quería.-
     No dije nada, no me molestaba que estuviera conmigo. Estaba por tirarme en la cama  cuando entró mama con un botiquín de primeros auxilios. No emitió palabra. Me acomodé boca abajo en la cama. Ella comenzó a pasarme un algodón con alcohol. Me ardía horrores, pero me la aguanté como un hombrecito.
     - No fue un robo ¿eh?- dijo Alez confirmando algo que sospechaban los dos.
     - Cuando estábamos volviendo vi a Elise por acá cerca. Me imaginé que aquel idiota lo estaba arrastrando otra vez. Y cuando llegamos Louis lo confirmó -
     - Aquel idiota es Daniel.- le explicó Alez a mama
     - ¿Daniel?- dudó mama deteniendo por un segundo sus movimientos - ¿El hijo de los Jackson? Pero... ¿el que esta terminando la carrera de abogacía? Creí que era mas grande-
     - Lo es. Te juro Alez que si hubieras visto como lo tenía a tu hermano hubieras reaccionado de la misma manera, no se si mas violento todavía-
     - Ahórrate los detalles. Nunca me gustó ver a Elise en esos planes-
     - Tengo miedo mama. Elise trató desesperadamente de evitar que nos peleáramos. Como conociendo el temperamento de Daniel. ¿Mira si lo trato así también a el?-
     - Por favor no me digas eso- se horrorizó Alez.
     - Chicos ustedes tienen un problema mas grave de lo que había pensado. Esos Jackson son una familia muy pesada. ¿no pensaste que podría querer devolvértelo? Además Thomas ¡Inconsciente! ¡No podes enfrentarte así como así a otra persona! ¡Mañana mismo voy a hablar con el señor Jackson! -
     - No ma, por favor, no te metas. Si quiere devolvérmelo se tiene que justificar y no se puede justificar omitiendo que es gay. El muy puto tiene el maldito puto problema de todos los putos. Todavía no lo sabe su familia-
     - Gracias Thomas.- enfatizó cortante Alez
     - ¡¿Como no me voy a preocupar?!- se ofendió mama levantando la voz.
     - Pero vos que te calentas che. No andas por la vida violando pendejos. ¡Má, no me aturdas!-
     - Estamos hablando de mi hermano. Mínimo trata el tema con delicadeza. Es tan feo como lo decís. Además no creo que Elise sea tan manipulable.-
     - Lo tiene drogado. Algo voy a hacer. Ahora no se me ocurre nada, pero algo voy a hacer.- dije con determinación. Y agregué mirando a mama - Má, de verdad, no es tan terrible como lo ves... -
     Mama y Alez se miraron resignados.
     - Te voy a ayudar para que no te mandes ninguna cagada irreparable - dijo Alez.
     - La enfermedad de la adolescencia evoluciona año tras año en mutaciones cada vez mas salvajes - se quejo mama - A su edad, no andábamos planeando venganzas - agrego entrecerrando los ojos.
     - No es una venganza, es una lección. Te aseguro que es por su bien. ¡No te paranoiques!- le dije.
     - ¿Por su bien? Vos si que cuando queres sabes como chamullar Thomas- reconoció mama
     Después de la sesión de emparche, mama nos preparó algo de cenar. Algo ligero porque habíamos estado todo el día comiendo comida chatarra. Apenas terminamos la cena, mama se recostó a leer un libro y Alez y yo nos encerramos en mi cuarto.
     Estaba buscando ropa para dormir, mientra Alez husmeaba a su antojo lo que había al rededor. Prácticamente estaba hundido en el ropero cuando escuché a Alez reírse. No le di importancia. Rescatando un par de pijamas del rincón perdido del ropero, los hice volar hasta la cama. Al darme vuelta para repartirnos la ropa, veo a Alez con una bolsita que me resultaba familiar.
     - No podría haber sospechado jamás que tenias estos gustos.-
    - ¿Me creerías si te digo que no es mio?-
     Al parecer Nico se había olvidado el "regalo" para su novia. El día que el volvió a su casa yo estaba algo aturdido por mi situación con Alez, lo que me da a entender que ambos lo olvidamos por completo.
     - Todo bien Thomas. No voy a juzgarte porque te guste que te esposen o esposar a alguien. Menos si sos tan considerado con este gel lubricante. Jajaja-
     - Es de mi amigo. Lo compró para su novia, pero se ve que lo olvidó. Es la verdad. Si no me queres creer me da igual -
     - Pero ¿y esto?- pregunto mostrándome dos objetos mas que no supe identificar
     - No tengo la mas pálida idea que sean esas cosas. Ya te lo dije, es de mi amigo - me hice una nota mental para luego hacérselas pagar a Nico por la vergüenza que me dio esta situación.
     Alez no me molestó mas con el asunto, a pesar de que sabía que no estaba nada convencido.
     A otro día Alez se levantó sospechosamente temprano. Cuando baje a desayunar estaba hablando con mama.
     - Eventualmente tendrán que contarle todo lo que esta pasando. Y me refiero a todo - le aconsejaba mama.
     - Seguramente, pero es mejor empezar de a poco. No se si soportará todas las noticias juntas -
     - Tu padre es muy bueno, créeme. Solo les falta un poco mas de confianza. Esta bien, por ahí no se lo tome tan tranquilo como me paso a mi con Thomas, pero tampoco los va a echar de la casa o alguna bestialidad semejante. Tienen que hacerle entender que esto no cambia en nada sus vidas.-
     - Igual el miedo siempre está presente. Primero tengo que superarlo yo, para poder contárselo -
     - Pero que raro que tu padre ni sospeche, algún indicio tuvo que tener - me sume a la conversación - Me acuerdo que cuando me mandaba alguna mariconeada, mama me miraba como dilucidando lo que trataba de ocultar -
     - Pero Thomas vos siempre fuiste muy sincero, no te sale tapar las cosas. A Alez lo veo como mas reservado e imagino que si estuviste con alguien fuiste muy discreto - contempló mama.
     Alez se avergonzó un poco, pero asintió con la cabeza. Mama a veces era tan poco delicada como yo.
     Me enteré mas tarde ese día que mama había calmado a Louis. Elise jamás dijo nada del supuesto "robo". Y Rose ni si quiera sospechó que fue todo una mentira.
     El jueves de esa semana un Nico desesperado nos visito  improvisadamente. Claro que solo yo sabía que estaba desesperado. Resulta que el viernes en el colegio de Nico no tenían clase por desinfección. A lo que aprovechando, Nico le rogó al padre para que lo llevara a mi casa. Mama tampoco trabajaba ese viernes.Se había tomado el día libre por unas vacaciones que le debían. Así que ambos convencieron al padre de Nico para que este se quedara el fin de semana. Como siempre ignorando abiertamente mi opinión en el asunto.
     - La próxima vez, que espero que no haya, no olvides tus juguetes en mi casa. La vergüenza que pasé -
     - Em, si, perdón. Se supone que esta noche iba a usarlos... No importa, ya fue.-
     Tenía curiosidad por preguntarle sobre los objetos que no pude identificar, pero no me dio la cara para indagar mas allá el misterio.
     - ¿Ya te peleaste?-
     - No. Esta noche iba a ser la despedida. Ahora me la tengo que aguantar un par de días mas-
     - Nico, no podes tratar a una mujer como un objeto. Maldita manía que tenes de aburrirte rápido-
     Esa noche Nico casi no me dejo dormir. Tenía ganas de hablar de todo. Cuando por fin logré que se callara ya me tenía que levantar y el muy bastarde se quedó durmiendo en casa, mientras yo casi no podía prestar atención en clase por el sueño que tenía.
     - ¿No vas a cambiar la cara?- me pregunto Alez cuando nos dirigíamos al taller.
     - Nico no me dejo dormir.-
     - Opa ¿Y eso? Creí que eran amigos.-
     - Tarado. Vino a buscar las cosas que se olvido y de paso se quedo porque en su colegio no tenían clases.- Le dije, victorioso, porque eso demostraba que no le estaba mintiendo cuando le dije que las cosas eran de Nico y no mías.
     Estuve durante todo el taller fingiendo que trabajaba, no quería arriesgarme a provocar un accidente por la inexactitud de mis acciones. Alez me facilito la tarea, cubriéndome cuando el profesor se acercaba o cuando lo requería la situación.
     - ¿Que te parece si te acompaño hasta tu casa (para asegurarme que llegues) y me quedo para empezar temprano mañana el trabajo de Literatura? - me propuso Alez
     - Pero esta Nico...-
     - ¿Y?-
     - Ufff... ma si, vení. no tengo ganas de discutir con vos..- asentí rezongando.
     Cuando llegamos a casa no había nadie. Fuimos a mi cuarto a dejar las cosas. Me quería recostar un rato, pero con visitas eso es de mala educación. Sin embargo, notando mi obvio cansancio Alez me dio "permiso" para dormir media hora. El aprovecharía a leer las consignas del trabajo y tratar de elaborar un esquema para realizarlo.
     No se cuanto tiempo había pasado. Supongo que en realidad Alez me dejo estar un rato mas. Pero no me desperté solo. Escuché los gritos de Nico viniendo desde la puerta de entrada de casa. Mientras los gritos se iban acercando me moví perezoso en la cama sin ganas de despertar. Al llegar Nico al cuarto y ver a Alez, puso cara de pocos amigos.
     - Hola Nico. El es Alez - los presenté con un solo ojo abierto.
     - Que tal - saludo Alez
     - Si, hola - respondió Nico volviendo a bajar.
     - Creo que no fue una grata sorpresa - me dijo Alez
     - No se. Tiene sus cosas Nico - lo justifiqué, aunque en realidad no supe la razón de su ácida reacción.
     Bajamos al comedor. Saldamos a mama y otra vez a Nico.
     - Hola Alez. ¡Que sorpresa que estés acá! -
     - Hola Elizabeth. Tenemos que hacer un trabajo. Disculpe la molestias.-
     - Para nada Alez. Sabes que me encanta que estés acá. Le avisaste a tu papa ¿no?-
     - Si, ya sabe. Seguramente te va a llamar mas tarde -
     Cenamos con un Nico poco conversador. Evitaba dirigirle la palabra a Alez. Casi que pensé que se iba a dormir con mama en vez de conmigo.
     Después de cenar subí rápido a mi cuarto con toda la intención de dormir, seguido de cerca por lo chicos.
     Alez había dejado las cosas un poco desordenadas por lo que se puso a ordenar. Yo fui al cuarto de al lado a traer los colchones y Nico se puso a buscar la ropa para dormir. Cuando regrese se sentía una espesa tensión en el aire.
     - Bueno Nico, desembucha - le exigí
     - Me hubieras avisado que ibas a traer a tu amiguito - me reprocho
     - Siempre sos vos el que me jode ¿y ahora te pones celoso? No me lo creo -
     - Sabes que no me gusta conocer extraños así de la nada, sin previo aviso...-
     - Hey pero ya casi somos hermanos con Thomas, seguro te contó - le comento Alez que ya no se aguantaba estar callado
     Nico me miro curioso. De hecho me había olvidado de un pequeño detalle.
     - Mama esta saliendo con su papa, o como le digan los mayores a eso -
     - No me contó nada - dijo Nico dirigiéndose a Alez
     - Perdona si te caí mal, aunque no se que hice, pero creo que nos podemos llevar bien - le pidió Alez.
     - En el episodio anterior te odie. Ese en el que corriste huyendo de Thomas después de besarlo - le aclaró Nico como si hiciera falta. No pude evitar avergonzarme un poco.
     - Jajajaja, te entiendo completamente. Por cierto Thomas, nunca lo aclaramos. Es verdad que en la plaza no me atreví a hablarte, pero eso fue porque estabas con tu amigo y no me pareció oportuno. En cuanto a los días que falte a clase no tiene nada que ver con vos.-
     - Tenes razón chabón. Tuvimos que acompañar a Rose y todo eso ¿entonces porque faltaste?-
     - El año pasado estuve enfermo. Era una enfermedad rara y aparentemente la contraje sin antecedentes. Desde que me declararon "curado" cada 6 meses me hacen estudios para control, pero son tan agotadores que por lo menos un día de descanso me tengo que tomar. Y el lunes tuve que llevar los resultados de unos estudios anteriores. Por lo general estos trámites me toman un par de días. Pero no era que no quería hablarte.-
     - Ah ¿sos un enfermito? Jajaja, esta bien, por esta vez acepto tu excusa.-
     - Pero ya estoy curado...-
     - Muy rebuscado - acoto Nico.
     - ¿Entonces? ¿Ya estamos...? - quiso saber tímidamente Alez extendiendo la mano. A lo que Nico respondió con un apretón.
     - ¿Era una excusa o de verdad tienen que estudiar? Que yo sepa Thomas no es muy aplicado - curioseó Nico.
     - Es mas bien como que lo obligo, pero si, tenemos un trabajo que hacer.-
     - Ah, entonces mañana no vamos a poder hacer nada -
     - ¿Que queres hacer Nico? - indagué
     - No nos tiene porque llevar todo el, día. Además podemos hacer una excepción por tu visita - se mostró inmediatamente amigable Alez.
     - Tenemos que aprovechar que nos estamos viendo mas seguido - afirmé - mejor pasemosló para otro día Alez -
     - Tampoco la pavada Thomas. Vamo y vamo.- negoció Alez.
     Sin mayores discusiones nos fuimos a dormir. Tanto era mi cansancio que apenas apoyé mi cabeza en la almohada, no supe mas de este mundo.
     El sábado, pasó desapercibido, sin mayores sobresalto. En la mañana y parte de la tarde, Alez me obligó a realizar el trabajo del colegio. El resto de la tarde, luego de que Alez se fuera, salimos a pasear un rato. Casi por la noche, Nico se enganchó con un grupo de chicos a jugar un partido. Intentó con todas las fuerzas obligarme a participar, pero me resistí firmemente. Por lo que solo me quedé sentado esperando que se terminara el juego.
     El domingo por la mañana, me estaba cambiando cuando Nico notó mi espalda lastimada. Últimamente se me olvidaba contarle cosas que me sucedían. A raíz de mi explicación me reiteró su oferta para aprender defensa personal. Seguía sin convencerme la idea, aunque ahora le podría encontrar una utilidad. Sin embargo sentía que si aprendía a golpear me volvería mas violento y eso si me espantaba. Dada las circunstancias, de todos modos, le prometí que lo pensaría.
     Luego de esos días pasaron meses hasta que pude volver a ver a Nico. Los exámenes nos tenían en agonía continua. Para mi fortuna, Alez tampoco me daba respiro, ya que él era muy aplicado y me tenía corriendo de acá para allá con todas las materias al día.
     Tal como predije, me resultó  imposible volver a hablar con Elise. Realmente me evitaba todo el tiempo. Cuando mama y yo íbamos a su casa, se inventaba excusas para no estar presente. Le transmití mi preocupación a Alez, pero el dijo que no me hiciera tanto drama, según él cuando Elise se enojaba, después de un tiempo se olvidaba y te volvía a hablar, que no era rencoroso.
     Por otra parte Rose y mama se estaban entendiendo cada vez mejor. Tanto así que Rose ya no ocultaba su cara en kilos de maquillaje y había dejado de usar los pantalones tan ajustados. También, de algún modo, logramos estableces conversaciones mas amistosas, aunque no estábamos ni cerca de ser amigos.
     Mama y Louis tenían salidas cada vez mas seguido. Esto desembocaba en que los chicos y yo estuviéramos compartiendo mas tiempo juntos. Se me ponía difícil con Elise, pero el lograba mantenerse oculto en algún lado de la casa en la que nos tocara quedarnos. Rose hacía sus cosas de chica, por lo que siempre terminaba en compañía de Alez.
     Otra de las consecuencias de la relación de mama y Louis, eran sus actividades sociales. A causa de estas, se nos volvió casi común tener encuentros con los vecinos. Alez y yo, zafábamos de la mayoría, ya que siempre teníamos la excusa de los exámenes. Sin embargo Rose y Elise siempre participaban.
      Además de los estudios con Alez, teníamos en común un pasatiempo favorito que era fastidiarle a Elise las oportunidades de ver a Daniel, aunque no siempre con éxito. Pasábamos demasiado tiempo juntos entre estudio y estudio y las pocas veces que no teníamos la excusa para no asistir a alguna actividad social de mama y Louis, impedíamos cualquier tipo de contacto en te Elise y el "sujeto", como lo nombrábamos despectivamente.
     Como en el festival para chicos que se celebró en mayo. Apenas había pasado una semana de los primeros exámenes y entrega de trabajos. Siendo arrastrados por los señores responsables, nos vimos envueltos dentro del jolgorio de las calles. Nos repartíamos las obligaciones: Alez vigilaba a su hermano, mientra que yo buscaba a Daniel. Una vez localizado, solo debíamos distraer a toda la familia siempre en dirección opuesta a la del "sujeto". Este había sido un buen comienzo.
     No obtuvimos el mismo resultado en un evento de finales de junio. La hija de los señores Lopez, nuestros vecinos aledaños, volvía del extranjero con un flamante título de médica pediatra. Los padres sin el consentimiento de la hija decidieron celebrar a lo grande. Ya que de paso estábamos en la casa de al lado, no tuvimos mas remedio que asistir. Apenas crucé la puerta, localicé al "sujeto", por lo que de inmediato pusimos en marcha el plan evasivo.En un principio no hubo inconvenientes. Sin embargo en un momento dado de la noche, Elise lo vio , dándose cuenta de lo que estábamos haciendo. Pidió permiso para alejarse de la familia, pero al no ser convincente, Louis le dijo que no. En lo sucesivo, intentó apartarse disimuladamente, pero no le sacábamos el ojo de encima. Hasta que se hartó y se fue sin importarle las consecuencias. Alez y yo, amablemente fuimos a buscarlo. Nos dirigimos a la última ubicación del sujeto y por supuesto ahí estaban ambos. Sin muchos miramientos y bajo amenaza, alejamos al pequeño del "sujeto". En la multitud teníamos inmunidad, por lo que Daniel solo podía soportar la bronca.
     Desde ese evento Elise se volvió mas hábil a la hora de salir todos juntos. Se la rebuscaban para no ser localizados. Alez y yo tuvimos que desarrollar nuestras capacidades de búsqueda para arruinar sus encuentros.
     Claramente me era imposible esperar que Elise se olvide de la pelea, incrementando su odio por mi y mis interrupciones en sus actividades. Lo mismo pasaba con el "sujeto", que nos tenía a mi y a Alez en la mira. Por supuesto tanta represión de nuestra parte y los rebusques por parte de ellos, termino por estallar en una evento de agosto.
     Después de 3 días seguido de exámenes, a mama y Louis les surgió una reunión con los Jackson. Lamentablemente para la fecha no teníamos una excusa disponible. Así que nos vimos forzados a asistir. Ni bien atravesamos la puerta, en un mudo acuerdo, Alez y yo decidimos evitar a toda costa que Elise y Daniel estuvieran a solas. Yo ya estaba en rojo, pero eso no me importaba.
     Además de nosotros había otras familias. Todos con hijos con los cuales no me llevaba muy bien. Todos fingiendo que se agradaban.
     Alez y yo nos fuimos al patio, siguiendo a Daniel.
     - ¿Hay alguna razón por la que me están siguiendo? - pregunto Daniel harto de que le siguiéramos las pisadas.
     - Ninguna en particular, solo disfrutando de la casa - comentó Alez como si nada.
     Consideré que todavía no era mi momento de hablar, así que permanecí callado.
     - ¿Sería de ofensa si les sugiero que paseen por otros lugares, en lo posible lejos de mi? -
     - No, nos malinterpretes. Estamos donde queremos estar.- le siguió la corriente Alez.
     - Mira Alez, si esta perseguido por tu hermano, no te preocupes que estamos medio peleados.- le confesó.
     Lógicamente no pude evitar sonreír, lo que hizo que Daniel se molestara.
     - ¿Vos de que te reís? ¿Ahora te la aguantas? - me toreó.
     - Yo siempre me la aguanto, no soy como vos. No te confundas - y no pude evitar provocarlo
     - Sea de lo que sea que estas hablando, te conviene cortarla acá. Ya sabrás que no soy muy tolerante -
     - ¿Qué? ¿Me vas a pegar? Recurrir a la violencia es la forma en que los ignorantes demuestran que tiene la razón. Se supone que sos mas civilizado que eso Daniel - si, mi lengua se prendía fuego con poco.
     - No es lugar para pelear chicos.- quiso frenarnos Alez.
     - Mira quien habla. Si sos mas camorrero que la mierda y ni sabes golpear.- me gozo Daniel
     - No tengo ningún problema en demostrarte lo civilizado que puedo ser -
     Me di la vuelta. Daniel creyó que estaba huyendo, pero palideció al notar que me dirigía derecho a su padre. Como no me conocía, no sabía de lo que era capaz, y ante la duda, la idea de ser descubierto fue lo único que se le vino a la mente. Pero caminé rápido para acortar la distancia entre el señor Jackson y yo, de modo que si intentaba detenerme, quedaría mal.
     No tenía idea de lo que le diría al señor Jackson, pero sería capaz incluso de mentirle para hacer temblar a Daniel. Me enervaba tanto el flaco. Cuando estuve lo suficientemente cerca, pude escuchar como hablaba con orgullo de su hijo.
     - Bueno, nuestra ideas es que apenas reciba su título se incorpore a la compañía. Ya ha demostrado habilidades aptas para la empresa.-
     Quienes se encontraban hablando con el en ese momento eran Louis y mama.
     - Si ánimos de parecer maleducado, disculpe que lo interrumpa - me metí en la conversación, todavía sin una idea clara - Pero es que me preguntaba cual era su postura con respecto a cierto tema.-
     - Si, claro. En lo que pueda ayudarte. Adelante - me contesto un sorprendido señor Jackson.
     - ¿Que piensa de la homosexualidad, particularmente del homosexual? - le lancé sin tapujos.
     Mama y Louis no dijeron nada, pero dejaron notar que no les agradó mi actitud. Los demás que estaban cerca, cesaron sus charlas y prestaron atención al señor Jackson. Siempre era escuchada la opinión de un hombre de tal clase. Daniel palidecía cada vez mas. El señor Jackson midió sus palabras y luego respondió.
     - Bueno, es la nueva tendencia entre los jóvenes ¿no? No se muy bien cuando nace, pero lo cierto es que no es algo que esté en nuestra naturaleza como seres humanos. No me siento capaz de definir lo bueno y lo malo, o si algo esta bien o esta mal, pero debo admitir que no es de mi agrado.-
     - Eso quiere decir que considera usted que una persona que manifiesta cumplir con esa condición ¿es discriminable? Es decir ¿esta bien que lo aparten? ¿o que se lo intente reformar?-
     - Se ha demostrado en muchos casos que son reformables. No me interesa lo que otros quieran hacer de sus vidas, pero si se mantienen alejados de mi, mejor.-
     - No se como tome esto, ni me importa.  Pero lo cierto es que se lo tengo que decir.- Daniel me miró horrorizado esperando lo peor - Soy gay. No estoy enfermo, ni necesito una reformación. Debería entender que no es mas que una cuestión de gustos, así como a usted le gusta algo que a otros no. Si se supone que los mayores tienen que darnos el ejemplo, permítame hacerle notar que lo están haciendo mal.-  terminada mi declaración, salí de la casa acompañado por Alez.
     Nos quedamos en la puerta esperando a los demás. Sabíamos que no les agradaría si nos fuéramos solos. A los pocos minutos, salió mama. Louis la seguía algo avergonzado. Las primeras cuadras las caminamos en silencio. Sin embargo Louis no pudo evitar llamarme la atención.
     - Mira Thomas, entiendo que por tu condición te sientas algo "discriminado", pero no me parece que corresponda andar por todos lados divulgándolo sin que nadie te pregunte.- me dijo.
     Mama lo miro algo ofendida, pero el no lo noto.
     - Si le preocupa su estatus, puede ir pensando en abandonar su relación con mi mama - le retruque muy calmo.
     - No es lo que estas imaginando. Le dejaste una mala impresión al señor Jackson, no por tu confesión, si no por la agresividad de la misma.-
     - Louis ¿acaso coincide con el señor Jackson? Ni siquiera se atreve a decir "homosexual" o "gay". A diferencia de su generación que fue educada para ocultar a la sociedad lo que la sociedad no considera moral o éticamente correcto, nuestra generación está mas interesada por la libertad. La libertad de decir y hacer lo que nos guste, sin temer a una sociedad que nos condene por ello - respondí todavía sereno.
     - No se trata de ocultar, se trata de... veras, sigue siendo un tema delicado.- fue el mejor argumento que encontró Louis.
     - Me tienen hartos los retrógrados - declaré, perdiendo un poco la paciencia.
     Por el resto del camino a casa no hablamos mas. Pero se notaba que Louis tenía muchas mas cosas para decirme. Al parecer, al igual que yo, a el tampoco le gustaba callarse. Esta era una discusión que terminaría mal para todos.
     La suma de estas dos conversaciones, con el señor Jackson y con Louis, me venía carburando la cabeza. Estaba pensando de mas y eso no era bueno. Lo mas trágico es que lo mismo padecía Louis.
     Una vez que llegamos a nuestra casa, los chicos y Louis entraron para la ceremonia de despedida que siempre se prolongaba mas de lo previsto. Nos habíamos sentado en los sillones comentando uno que otro hecho de la reunión. Ya sin poder aguantarse, Louis me habló.
     - Disculpame que sea insistente con el tema. Ya se que estamos ante una generación de jóvenes mas despreocupados por las formalidades. Pero no a todos nos hace gracia que sean tan abiertos con su orientación sexual.- me miro fijo Louis, diciendo esto ultimo con dificultad - Nadie te está discriminando, pero ¿pensaste alguna vez que a nadie le interesa conocer tus inclinaciones? -
     - Por supuesto que a nadie le interesa, hasta que casualmente se enteran y te apartan por ello.- le dije dispuesto a tener una charla amistosa y hacerle entender mi punto de vista.- Preventivamente lo revelo, para que después no me vengan con peros. Sin embargo,  lo que realmente quisiera saber es de donde nace ese rechazo. ¿Que es lo que le genera rechazo a ustedes?-
     - Cuando hablo, hablo por mi. Desconozco la opinión de los demás.- aclaro, a punto de dar la cátedra.- No lo calificaría de "rechazo". Al ser ustedes tan abiertos con sus gustos, se van al otro extremo. Quizás sería bueno hallar un equilibrio para que a los que no les agrada sus inclinaciones no lo sientan tan chocante. Como que son muy bulliciosos ¿me explico? -
     - Mas o menos, no me siento bullicioso. Solo lo menciono cuando lo creo estrictamente necesario.-
     - ¿y ahora porque era necesario? ¿Que tenía que ver con el señor Jackson?- quiso saber Luis.
     No era conveniente revelar ese detalle, así que no sabía como encararlo. Por primera vez mama se metió en la conversación.
     - No creo que Thomas haya hecho algo grave, como para que estés llamándole la atención, omitiendo el hecho de que ni siquiera tienes derecho a hacerlo.- le recriminó mama.
     - No es mi intención ofenderte Elizabeth. Solo lo prevengo por su propio bien.-
     - ¿De que modo lo estas previniendo al pedirle que no haga uso de su libertad?-
     - Por favor Elizabeth, no quiero que peleemos, menos delante de los chicos.- le pidió Louis
     - Mi hijo no hizo nada malo. Y si alguien le tiene que llamar la atención, seré yo. Si tanto te molesta que sea gay, que sea bullicioso y exponga abiertamente sus ideas, podes ir olvidándote de mi dirección.-
     Me sorprendí ante esta declaración. Por supuesto que mama siempre me defendía, pero tal vez estaba siendo muy seria con Louis. A pesar de estar molesto por las recriminaciones, decidí abogar por ella.
     - Mama, no exageres, ya fue, no lo discutamos mas.-
     - No exagero. Considero que es un momento muy oportuno para dejar en claro los tanto.-
     - Puede ser todo lo libremente gay que quiera Thomas. No es el punto de esta conversación- aclaró Louis, intentando tranquilizar a mama.
     Pero a mama desde antes no le había gustado su actitud y ahora se lo estaba explicando, algo enojada.
     - ¡Por supuesto que puede serlo! - le recalcó mama.
     - Tengamos una conversación pasiva. Ya expuse que era lo que no me agradaba. Pero si necesitas lo explico otra vez.- dijo Louis mostrándose conciliador, suplicando con la mirada a mama.
     - No, lo dejaste claro. A partir de ahora voy a fingir que soy hetero delante tuyo ¿esta bien? - contesté irónico para poner punto final al asunto, obviamente generando lo opuesto.
     Los chicos solo se limitaban a escuchar. Daba la sensación que tenían miedo de hablar.
     - A mi también me harta esto de que todos los demás tengan mas derechos que uno. Ustedes pueden ser todo lo escandalosos que quieren que no les dicen nada, pero cuando uno expresa su incomodidad lo acusan de homofóbico o discriminador ¿y la igualdad donde queda? - dijo un rabioso Louis.
       - Al fin lo dijiste bien claro. Hubiéramos empezado por ahí y jamas tendríamos esta conversación.- dijo mama terminante.
     - No te hagas problema que lo puto no se contagia.- contesté pretendiendo subir a mi cuarto.
     - No, no me agradan los homosexuales. Se bien que no se contagia, pero no por eso tengo que andar soportando que enloquezcan mi entorno. Podrían comportarse mas como personas ¿no? - una severa declaración por parte de Louis que me incendió al completo.
     - Que paradójico, que justo vos que odias a los homosexuales y estar rodeados de ellos, tengas 2 hijos gays.- le escupí para sorpresa de todos.
     - ¡Thomas!- dijo mama exasperada al mismo tiempo que me daba la vuelta la cara con una dolorosa cachetada.
     Me agarró del brazo y me llevó a la cocina. En la sala reinaba el silencio.
     - No podes hacer eso. Es algo que los chicos tienen que hablar con su padre. Tenes que aprender a respetar el tiempo de los otros. Por dios Thomas, no te crié así.- me retaba, mientras me aguantaba las ganas de llorar.
     Es que el golpe de una madre es lo mas difícil de soportar. Podes tolerar cualquier daño, herida, golpe... Pero cuando mama te aplica el correctivo, eso mas que doler en el cuerpo, te duele en el alma. Y tenía ganas de llorar. Tenía los ojos llorosos. Pero ante todo, mama tenía razón. Cuando estallaba no media las consecuencias. Lo mismo que había hecho cuando me pelee con Daniel. Les arruiné al momento a los chicos y eso hizo que empezara a sentirme culpable. Luego de unos minutos y mas recriminaciones, salimos de la cocina enfrentándonos a la mirada de todos.
     - Perdón - dije mirando al Louis y acto seguido bajando la cabeza.- No era mi intención decir lo que dije. Por favor olvidelo.-
     Pero la bomba ya había estallado. Ya me había mandado la cagada. Y todos me miraban con lástima. Al parecer, todos habían sentido el mismo dolor. Entonces Alez se decidió.
     - No te disculpes. Todos formamos parte de la mentira.- aseguro mirando a su padre.- No creí que en verdad te resultara tan aberrante, pero es cierto. Elise y yo somos homosexuales.-
     Rose y Louis no podían creer lo que estaban escuchando. La información estaba fluyendo como un mar embravecido y no les dábamos tiempo a procesarlo. El ambiente se tensó aun mas. Louis no reaccionaba. Estaba petrificado.
     - Hubiéramos querido decírtelo de una forma mas apropiada papa.- comento Elise también sintiendo lástima por mi y por Alez que se estaba animando a hablar.
     - No puedo- murmuro Louis a los segundo. Y mirando a mama le preguntó - ¿Pueden quedarse acá los chicos? Necesito... necesito pensar, estar solo... por favor.-
     Louis volvió solo a su casa. Mama no me volvió a decir nada mas.
     Nos acomodamos como siempre, ya estábamos acostumbrados. Y una vez que se hubieran apagado todas las luces, fui capaz de hablar con los chicos.
     - Perdónenme. No pienso mucho cuando me enojo. La re cagué. Ya se.-
     - De algún modo iba a pasar. Fue bastante abrupto, pero me imagino que si no hubiéramos tardado un montón en hacérselo saber a papa...- me justifico Alez.
     - Son unos idiotas, vos, papa y vos el peor de todos Thomas. Estoy mas aliviado de que por fin lo sepa, pero no era necesario de que te fueras tanto al carajo. - Elise era mas sincero.
     - No era el modo. Ustedes tenían que hablar con el. La embarré, pero alevoso.- admití.
     - Lo hecho, hecho está. El problema ahora es papa.- dijo Elise cortándome el mambo.
     - No se que pensar, o que decirle. Es difícil enfrentar la situación, incluso cuando todo está dicho - expuso Alez, dejando ver su inseguridad.
     - Se le va a pasar. Pero por unos días, o semanas será incómodo.- quise tranquilizarlos haciendo alusión a mi experiencia.
     Y así fue. A partir de acá hubo un período en el que cada uno de nosotros tuvo que redefinir sus relaciones con los demás    
           
           





     
  

       

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Deja que la inundacion la seque el sol. Deja que las lagrimas las gaste el tempo. Deja las penas salir fuera de ti, para sin dolor poder vivir.